Hace tiempo que en Intermedia hablamos de comunicación responsable como una forma muy concreta de entender nuestro trabajo y nuestro impacto en la sociedad. Hoy, con la mirada puesta en 2026, es un buen momento para explicar qué significa esto para nosotros y hacia dónde queremos avanzar.
Porque comunicar no es sólo contar cosas, sinó también decidir qué explicamos, cómo lo explicamos, a quien damos voz y a quien dejamos fuera. Y estas decisiones nunca son neutrales.
Para nosotros, la comunicación responsable parte de las personas. Ellas son los que emiten los mensajes y las que pueden ver sus efectos, directos o indirectos.
Esto significa trabajar con rigor y con empatía. Quiere decir tener en cuenta los roles de género, la diversidad de miradas, los sesgos y el impacto social de los relatos que contribuimos a construir. Quiere decir huir del ruido, del titular vacío, de la comunicación que solo busca llamar la atención.
El 2026 se nos presenta como un año clave en Intermèdia Comunicació. En lo que será nuestro 36º año, uno de los grandes retos, y oportunidades, es avanzar en el uso responsable de la tecnología. Estamos dando pasos decididos para incorporar nuevas herramientas que ayuden al equipo a trabajar mejor, de forma más ordenada, eficiente y sostenible. Se trata de integrar lo que realmente aporta valor, siempre con criterio, ética y sentido común.
También estamos ampliando los formatos con los que trabajamos. La comunicación ya no es solo texto. Cada vez más, el relato pasa por el audio, la imagen, el lenguaje visual y narrativo en todas sus formas. Incorporar estos formatos no es sólo una decisión estratégica; es una forma de llegar a más personas y de hacerlo de formas más accesibles y de acuerdo con las tendencias y nuevos usos de la población.
Y, sobre todo, el gran reto sigue siendo el mismo de siempre, pero cada vez más complejo: comunicar con responsabilidad en un contexto acelerado, lleno de ruido, de opiniones rápidas y de poca pausa. Aquí es donde creemos que Intermedia puede y debe marcar la diferencia.
Si algo tenemos claro es que crecer no puede significar perder la esencia. Queremos seguir siendo una agencia que escucha, que cuida a los equipos, que acompaña a los clientes con honestidad y que dice las cosas claras, incluso cuando no son las más cómodas.
El plan 2026 no es sólo una hoja de ruta, es una declaración de intenciones: queremos seguir haciendo comunicación con conciencia, asumiendo la responsabilidad que esto implica y siendo coherentes con los valores que defendemos.
Porque comunicar bien no es sólo hacerlo bien técnicamente, es hacerlo con respeto, mirada larga y compromiso con las personas.
Truthful talks: Comunicación responsable: hacia dónde vamos y por qué importa más que nunca
per Aina Rodriguez Escoruela
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