En un posicionamiento elaborado por la Comisión de Energía, el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña alerta de la creciente debilidad de la red eléctrica de distribución en Cataluña, situación que compromete la transición energética, la competitividad industrial y la capacidad de atender nueva demanda eléctrica
En un posicionamiento elaborado por la Comisión de Energía, el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña alerta de la creciente debilidad de la red eléctrica de distribución en Cataluña, situación que compromete la transición energética, la competitividad industrial y la capacidad de atender nueva demanda eléctrica.
Por un lado, este posicionamiento se enmarca en la continuidad del informe elaborado por los expertos del Colegio en abril de 2023, “Condiciones de la red de distribución de electricidad para hacer posible la transición energética”, que ya advertía del desfase entre las necesidades del nuevo modelo energético descarbonizado y la regulación vigente. Dos años después, según los expertos de la Comisión de Energía, la situación no sólo no se ha corregido, sino que se ha agravado.
Por otra parte, el apagón general de 28 de abril de 2025 puso de manifiesto la debilidad de la red en diversos aspectos, especialmente en la gestión de tensiones y absorción de potencia reactiva. La actual configuración de la red no es adecuada para operar en un contexto de generación cada vez más distribuida, renovable e intermitente, lo que incrementa la complejidad de su gestión.
Red saturada y riesgo para la industria
Las crecientes dificultades para ampliar potencia y conectar nueva demanda evidencian que la red de distribución ya no puede absorber ni las necesidades actuales ni las futuras. La situación es especialmente preocupante en zonas con gran presencia industrial, como la demarcación de Tarragona.
En el nuevo posicionamiento, los ingenieros industriales consideran que se da una "situación crítica" que pone en riesgo "no sólo la transición energética sino también la actividad económica e industrial". Además, desde la Comisión de Energía se recuerda que este freno termina también, afectando negativamente a toda la sociedad. Por este motivo, desde el Colegio se reclama que todos los agentes del sistema actúen "con responsabilidad y celeridad" para dar respuestas urgentes a los retos económicos y sociales planteados.
Los datos publicados por las empresas distribuidoras en septiembre pasado indican que el 83,4% de los nudos de la red de distribución ya están saturados, lo que impide conectar nueva demanda hasta que no se ejecuten las inversiones necesarias. En Cataluña, la capacidad de acceso de los nodos de 25 kV (clave para la pequeña y mediana industria) ha caído un 36,1% en sólo tres años, con una reducción de 3,5 GW de capacidad disponible.
Un modelo retributivo que frena las inversiones
Los expertos del Colegio señalan que el actual marco regulatorio no genera los incentivos adecuados para impulsar las inversiones necesarias en la red eléctrica de distribución. El límite de inversión anual establecido en el Real decreto 1048/2013 está a punto de alcanzarse, lo que obliga a revisar las restricciones vigentes si se quiere garantizar una red preparada para los retos del período 2026-2032.
En este sentido, los ingenieros industriales defienden la necesidad de replantear el sistema de retribución de las redes, incorporando mecanismos que reconozcan las inversiones anticipatorias, la digitalización de la red y el papel cada vez más activo de la distribución como operador del sistema (DSO).
Conclusiones y recomendaciones
Ante este escenario, la Comisión de Energía del Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña formula las siguientes recomendaciones:
- Planificación realista y coordinada, tanto a escala estatal como catalana, alineada con los estándares europeos, que aporte certeza a los actores que deben asumir las inversiones necesarias.
- Revisión de los criterios y metodologías de cálculo de la capacidad de acceso y conexión a la red, incorporando principios de monitorización, gestión activa y agilización administrativa para evitar cuellos de botella innecesarios.
- Refuerzo de la red con equipamientos adicionales, especialmente orientados a la gestión de tensiones y potencia reactiva, para evitar episodios como el apagón del 28 de abril.
"El despliegue de la transición energética y la electrificación de la economía sólo será posible con una red de distribución robusta, moderna y bien planificada. Sin red, no hay transición", concluye la Comisión de Energía del Colegio.