La nueva sesión de Intermèdia Cultura tuvo lugar en el Palau Macaya, el pasado 29 de enero. Conducida por el presidente ejecutivo de Intermèdia Comunicació, Toni Rodríguez, contó con la participación de Salvador Alemany, Mercè Conesa, Fèlix Riera e Isabel Vidal.
La última jornada sesión de Intermedia Cultura puso el foco en el papel de la cultura como motor económico, social y de proyección internacional de Barcelona. El encuentro reunió a voces clave del mundo cultural, empresarial e institucional para reflexionar sobre gobernanza, financiación, desarrollo urbano, atracción de talento y nuevos públicos, en un momento de transformación profunda del modelo cultural de la ciudad.
La sesión tuvo lugar en el Palau Macaya, el pasado 29 de enero, y contó con el patrocinio de la Fundación "La Caixa". Josep Ollé, director del Palau Macaya, ofreció la bienvenida a los asistentes antes de la entrevista que, Toni Rodríguez, presidente ejecutivo de Intermèdia Comunicació, realizó a Salvador Alemany.
El Liceo: impacto económico y valor intangible
El presidente del Patronato del Gran Teatro del Liceo, SalvadorAlemany, destacó la doble dimensión del impacto del teatro: por un lado, un presupuesto anual de unos 54 millones de euros, con 220.000 a 250.000 espectadores por temporada -un 14% de los cuales son internacionales-; y por otro, una aportación intangible clave en términos de prestigio, creación de vocaciones, protección de talento y posicionamiento global de Barcelona.
Alemany subrayó que el Liceu forma parte del grupo de los doce grandes teatros de ópera del mundo que disponen de corazón y orquesta estables, y que la presencia regular de voces y autoridades internacionales refuerza la imagen cultural de la ciudad a nivel global.
Gobernanza y financiación: estabilidad como condición de excelencia
Uno de los ejes centrales del debate fue el modelo de financiación y gobernanza del Liceu. Alemany explicó el equilibrio entre aportación pública y generación de recursos propios: aproximadamente el 50% del presupuesto procede de las administraciones, mientras que la otra mitad se obtiene de entradas, abonos, mecenazgo, alquiler de espacios y derechos diversos. Salvador Alemany remarcó que actualmente se ha logrado una estabilidad presupuestaria y de gobernanza, sustentada en la importancia de un buen equipo de dirección general, artística, musical y del corazón como base del proyecto.
Liceu Mar: cultura y transformación urbana
El proyecto Liceu Mar ocupó una parte destacada de la sesión. Alemany defendió la necesidad de una segunda sede operística en el puerto de Barcelona, siguiendo el modelo de otros grandes teatros internacionales. La propuesta contempla un nuevo edificio que permitiría ampliar capacidades artísticas, acoger nuevos formatos y reforzar el atractivo internacional de la ciudad. El proyecto avanza con una estrategia "paso a paso": ya se ha convocado un concurso internacional de arquitectura con 55 candidaturas, de las que se seleccionarán cinco. Las previsiones apuntan a una posible apertura entre 2031 y 2032, siempre vinculando arquitectura, paisaje urbano y modelo cultural.
Geocultura: cuando la cultura transforma la ciudad
Durante la mesa redonda posterior a la entrevista, el periodista y gestor cultural Fèlix Riera introdujo el concepto de geocultura, entendida como el impacto territorial de la cultura en la transformación urbana y económica. Citó ejemplos como las ampliaciones del MNAC o el MACBA, nuevos polos como Montjuïc o las Tres Chimeneas, y grandes iniciativas privadas como el proyecto Génesis del Grupo Focus o el futuro museo Carmen Thyssen. Según Riera, la cultura dinamiza barrios, redistribuye flujos turísticos, mejora espacios públicos y genera actividad económica en conexión con la restauración, comercio o hostelería. En este contexto, defendió una ciudad que permita una cierta "desbordanza creativa" -el "roble"- ante un exceso de regulación que puede convertir la cultura en un "bonsái".
El liderazgo creciente del sector privado
Otro de los consensos de la sesión fue el papel cada vez más relevante del sector privado en el liderazgo cultural. Riera puso el ejemplo de París, donde grandes fundaciones privadas tienen hoy mayor impacto que muchas instituciones públicas tradicionales, y apuntó hacia un futuro equilibrio entre inversión pública y privada.
En la misma línea, IsabelVidal, presidenta de la Asociación de Empresas de Teatro de Cataluña (ADETCA), habló de un renacimiento del compromiso empresarial con la cultura, visible en las comisiones de cultura de Foment, PIMEC, la Cámara o Barcelona Global. Vidal reclamó que el sector privado sea un interlocutor central en la definición de la estrategia cultural de ciudad, en cooperación pero no subordinación a la administración.
Cultura, marca ciudad y atracción de talento
La directora general de Barcelona Global, Mercè Conesa, aportó datos que refuerzan la relación entre cultura y atractividad internacional. Según el World Best Cities Index 2025, Barcelona es la octava ciudad del mundo en estilo de vida y cultura, un factor clave para atraer y retener talento. Las encuestas bienales a casi 1.000 residentes internacionales muestran una valoración muy elevada de la oferta cultural, con una puntuación media de 6 sobre 7. Conesa insistió en la necesidad de combinar atracción de talento externo con excelencia formativa propia para consolidar un ecosistema sostenible.
Impacto económico, retorno social y déficit de datos
Vidal recordó que 2025 fue el año de mayor recaudación teatral de la historia de Catalunya, con más de 3 millones de espectadores y cerca de 99 millones de euros de ingresos, y destacó estudios que demuestran un alto retorno social de las artes escénicas y la música clásica. Sin embargo, alertó de la falta estructural de datos agregados sobre el consumo cultural en el país. En este sentido, valoró positivamente que la Generalitat esté desarrollando una herramienta informática para integrar datos, imprescindible para visibilizar el impacto real del sector.
Nuevos públicos, educación e inclusión
La sesión también abordó los retos de rejuvenecer y diversificar a los públicos. Alemany expuso iniciativas como Petit Liceu, Liceu Aprèn, Liceu Apropa y el programa sub35, que ha pasado de 4.000 a 23.000 jóvenes registrados, con entradas a precios accesibles. El gran reto, admitió, es convertir a una parte de estos jóvenes en abonados cuando superan los 35 años. Vidal hizo hincapié en la educación artística con programas que conectan jóvenes y personas mayores para combatir la soledad a través de la cultura. Conesa añadió la necesidad de repensar formatos y ofertas en un contexto de cambio demográfico.
Cultura como riqueza e identidad urbana
La sesión concluyó con una idea compartida: la cultura es una riqueza múltiple –económica, social, emocional y cívica– que vertebra barrios, construye identidad y refuerza valores democráticos. Imaginar una ciudad sin librerías, teatros o bibliotecas, sugirió Vidal, permite entender hasta qué punto estos espacios definen dónde y cómo queremos vivir.
En este sentido, los ponentes coincidieron en que los grandes equipamientos culturales, combinados con buena programación, cooperación territorial y modelos de gestión sostenibles, son pieza clave para reforzar la cohesión social y el sentimiento metropolitano de Barcelona
















