- El sector impulsa desde Barcelona la Plataforma para los Combustibles Renovables para acelerar su despliegue
- Piden elevar el actual 14% de biocarburantes para acercarse a modelos como el francés, con una penetración muy superior
- Alertan de que el retraso en el cumplimiento de los objetivos de la descarbonización obliga a apostar por soluciones inmediatas basadas en la neutralidad tecnológica
El sector de las estaciones de servicio ha reclamado este jueves en Barcelona al Gobierno español la bonificación de los combustibles renovables como medida estructural para reducir la dependencia energética del petróleo, en un contexto marcado tanto por la crisis internacional derivada del conflicto con Irán como por el retraso en el cumplimiento de los objetivos de descarbonización.
La petición se ha hecho en el marco de “Encuentros de Estaciones”, una jornada liderada por la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio de Barcelona (APESbcn), principal entidad del sector en Cataluña, con la Agrupación Española de Vendedores al por menor de Carburantes y Combustibles (AEVECAR), una de las dos patronales estatales de mayor peso.
Ramon Puigfel, presidente de APESbcn y vicepresidente de AEVECAR, ha destacado que “los combustibles renovables son una alternativa más, y totalmente compatible, en el camino hacia la descarbonización y transición energética”. Por eso, haría falta que estos combustibles tengan “una fiscalidad específica”, ya que ayudan a reducir las emisiones y, a la vez, permiten “una cierta independencia del petróleo y de los altibajos de las crisis energéticas internacionales”.
Una alternativa inmediata a la descarbonización
El sector defendió que los combustibles renovables son una solución inmediata y aplicable para reducir emisiones, sin necesidad de renovar el parque de vehículos ni adaptar las infraestructuras existentes.
Actualmente, los grandes operadores ya incorporan en torno a un 14% de biocarburantes en sus fórmulas, en línea con las directivas europeas. Estos combustibles incluyen productos de origen vegetal, derivados de aceites reciclados.
Según el sector, ésta es la forma más rápida de avanzar en la descarbonización del transporte en un momento en que la electrificación evoluciona más lentamente de lo previsto. Se calcula que cada incremento del 1% en el uso de combustibles renovables equivaldría a la introducción en el mercado de unos 425.000 vehículos eléctricos.
Neutralidad tecnológica frente a una transición más lenta
El sector ha insistido en que los combustibles renovables son compatibles con la electrificación y forman parte de una estrategia basada en la neutralidad tecnológica.
En este sentido, han advertido que los objetivos europeos –como la prohibición de venta de vehículos de combustión en 2035– se están revisando ante las dificultades de implantación, defendiendo una transición más pragmática y equilibrada.
Seguridad energética y oportunidad industrial
Los representantes de las estaciones de servicio han destacado el potencial de España para producir combustibles renovables gracias a la disponibilidad de materias primas ya la capacidad de su industria energética. El sector estima que, con la materia prima disponible en el Estado, se podría llegar a cubrir hasta el 58% de la demanda de combustibles fósiles en 2030.
Este desarrollo podría reducir su dependencia exterior, reforzar la seguridad energética y generar actividad económica en zonas rurales. En este contexto, la crisis derivada del conflicto con Irán ha vuelto a evidenciar la vulnerabilidad del sistema energético global y la necesidad de alternativas propias.
Participantes
La jornada ha contado con la participación de Ramon Puigfel, presidente de APESbcn y vicepresidente de AEVECAR; Jon Manterola, presidente de AEVECAR; Víctor García, secretario general de AEVECAR; Nacho Rabadán, director general de CEEES; Inés Cardenal, directora de comunicación y legal de la industria del combustible en España y portavoz de la Plataforma por los Combustibles Renovables; y Pere Condom, director del área de Análisis Estratégico de la Dirección General de Industria de la Generalitat de Catalunya.