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Intermèdia, la agencia que nunca duerme

  • 28 Jul 2026
  • Opinión
per Toni Rodriguez Pujol
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Frank Sinatra cantaba una canción de homenaje a Nueva York, diciendo que era “la ciudad que nunca duerme”. Más o menos, y salvando las enormes distancias, como Intermèdia, una de cuyas características es precisamente la de estar en alerta 24/7, que significa 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año, como hacen los bomberos, la policía, las instituciones sanitarias y algún otro colectivo que ahora no me viene a la mente.

¿Es bueno esto? Pues es como todo: depende. Cuestión de organizarse. Dicen que en Japón la dedicación ininterrumpida al trabajo, más que conveniente, es casi obligatoria. 

¿Y aquí? Aquí, a título individual está prohibida, pero no a título colectivo. Es decir, todo el mundo tiene derecho a su vida privada, al margen del trabajo, pero Intermèdia no tiene vida privada. Intermèdia es un grupo de gente organizada de la forma más horizontal posible, que presta servicios de comunicación todos los días del año, respetando las vacaciones y espacios de ocio de sus integrantes, como no podría ser de otra manera, aunque dando siempre más importancia  a la obtención de resultados tangibles que al noble ejercicio de calentar la silla.

O dicho de otra manera, al “presentismo” que define el hecho de hacerse visible presencialmente en el lugar de trabajo, descuidando la necesidad de ser realmente productivo .   

Entre otras cosas porque las personas humanas necesitamos vacaciones pero las crisis reputacionales no se toman vacaciones, ni fines de semana ni happy hours, que es una buena costumbre que hasta hace poco se hacía en muchas redacciones y agencias de comunicación para rebajar la tensión acumulada durante el día y dar un poco de descanso a la tarea investigadora, telefónica y mecanográfica cotidiana. Siempre con la precaución de dejar a alguien de guardia y en estado de alerta, eso sí.

En el viejo Correo Catalán de mi juventud, por ejemplo, eran célebres las probablemente excesivas rúas y congas de final de jornada, iniciadas con cualquier motivo, al compás que marcaban los cubalibres y la certeza de haber entregado a tiempo la tarea del día.

Hoy en día, por suerte o por desgracia, todo esto ha cambiado mucho, pero hay dos cosas que no han cambiado ni cambiarán nunca. Son estas:

1.- La necesidad de las organizaciones de contar con un apoyo externo bien conectado con su Dircom durante todos los días del año.

 2.- El reforzamiento de un clima de confianza sólido entre cliente y agencia que garantice una actuación serena, externa y estratégica en aquellos momentos del año en que los comités de dirección del cliente están más afectados por los turnos vacacionales. 

Porque, volvamos a repetir, ni la reputación ni las crisis se toman vacaciones.

¡Feliz mes de agosto!