La reforma del Mercado de la Boqueria ya está en marcha. El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Instituto Municipal de Mercados de Barcelona, ya ha finalizado los estudios previos técnicos y arquitectónicos para poder iniciar después del verano las obras de mejora operativas. También se han realizado todos los trámites necesarios para aprobar la modificación del reglamento interno del mercado. De esta manera, el Mercado de la Boqueria inicia una nueva etapa para revitalizarse como centro de proximidad y mantener su carácter singular, contando con un amplio acuerdo entre comerciantes.
El objetivo es que “el mercado mantenga su singularidad sin dejar de ser nunca un mercado tradicional, que es el modelo que desde la ciudad defendemos y que desde el mercado también se quiere impulsar”, ha subrayado la teniente de alcaldía Raquel Gil. La Boqueria “es una parte indisoluble de Barcelona y queremos que la gente de Barcelona vuelva a sentirla muy suya”.
El reglamento de funcionamiento interno, clave para la consolidación como mercado equilibrado
Los trámites para aprobar el nuevo reglamento interno se iniciaron el pasado mes de junio, después del acuerdo con los y las comerciantes del Mercado de la Boqueria, a través de la Asociación de Vendedores de Boqueria, y de la aprobación de los miembros del Consejo Rector de Mercados, con el objetivo de dotar al funcionamiento del mercado de un nuevo marco regulador. Estos son los primeros trámites, junto con la modificación de la Ordenanza Municipal de Mercados para prever el uso de reglamentos internos en los mercados municipales. Está previsto que la tramitación culmine con la aprobación final en Plenario del Consejo Municipal, a finales de año.
En este nuevo marco, se fijan, por ejemplo, los límites mínimos y máximos de oferta de producto fresco y elaborado, de manera que se dé servicio como mercado alimentario a los residentes del barrio del Raval, Ciutat Vella y la ciudad de Barcelona, y al mismo tiempo se regula por primera vez la oferta de producto elaborado, que compran mayoritariamente los visitantes ocasionales.
Este acuerdo es clave para el futuro del mercado municipal, el más antiguo de la ciudad, que quiere también mantener su carácter singular por su ubicación junto a la Rambla y en el corazón del barrio del Raval.
La Asociación de Vendedores lo aprobó con el apoyo de más del 90% de sus asociados. El acuerdo de remodelación integral apuesta por la actualización, revitalización y renaturalización comercial del mercado, con actuaciones físicas, acciones para la reordenación comercial de todo el mercado y la elaboración y aprobación de este nuevo reglamento de funcionamiento.
En cuanto a la reordenación comercial, la Boqueria mantendrá los 1.493,69 metros lineales de oferta comercial —que lo configuran como el mercado más grande de la ciudad—, y todos los operadores que actualmente trabajan allí podrán mantenerse en el nuevo mercado. También se mantienen todos los sectores de oferta actuales: pescado y marisco; carnicería; despojos; charcutería; fruta y verdura; aves, caza y huevos; panadería; legumbres y cereales; pesca salada y conservas; congelados; especialidades/coloniales; y comida y bebida.
Con la entrada en vigor del nuevo reglamento, la superficie de venta deberá mantener equilibrados los porcentajes de oferta de productos tradicionales y de productos elaborados, que, con la nueva propuesta de ordenación comercial acordada, se distribuye entre los establecimientos de manera que el mercado ofrezca un 53,73% de producto tradicional y un 46,27% de elaborado.
El compromiso para el equilibrio comercial establece como norma general que el mercado ofrezca un mínimo de 50% de producto tradicional y un máximo de 50% de producto elaborado, con cierta flexibilidad en algunas especialidades básicas que pueden llegar al 60% siempre que se mantenga el equilibrio general del conjunto. El acuerdo también contempla un inventario de productos de presencia obligatoria en cuanto al producto tradicional, en cada uno de los ámbitos, y establece para el producto elaborado que solo se autorizan los mismos productos o los elaborados a partir de los productos frescos acordados, presentados a temperatura ambiente o en frío, cortados o troceados, o preparados y listos para consumir.
La reforma física, a punto
Una vez realizados los estudios previos, después del verano se iniciará la reforma física del mercado a través de diversas actuaciones, como las obras de mejora de la iluminación en la zona logística y la redacción de los proyectos y posterior ejecución de las obras de reforma de la isla del pescado central, los nuevos baños públicos y la apertura de la planta baja del edificio de oficinas. Mientras duren las obras, se priorizará mantener la actividad comercial, siempre que sea posible.
En 2024 y 2025 se han elaborado informes sobre el estado previo de la estructura metálica del mercado, sobre el valor y contenido histórico-arquitectónico y sobre el estado de la cubierta con contenido de amianto, entre otros. Sobre estos trabajos, se ha diseñado la remodelación en dos fases más, que prevé comenzar con mejoras operativas para facilitar el acceso, mejorar los servicios y adecuar algunos espacios del mercado, y continuar a partir de 2027 con las mejoras constructivas de mayor envergadura.
Primeros pasos: mejora del espacio, la isla central del pescado y la iluminación en la zona logística
Las reformas operativas del mercado comenzarán con las obras de mejora de la iluminación de la zona logística con tecnología de bajo consumo. Posteriormente, se construirán unos nuevos baños públicos en la misma planta del mercado —actualmente se encuentran en el sótano del edificio de oficinas—. Se ampliará el espacio y se mejorarán la accesibilidad y las instalaciones. Además, se habilitará un baño familiar-adaptado.
También se actuará en la planta baja del edificio de oficinas con el objetivo de liberar espacio y crear un paso físico directo entre el interior del mercado y la plaza de la Gardunya. De esta manera, se dispondrá de un itinerario continuo que permita atravesar la zona central del mercado.
Será también en esta fase cuando se reforme la histórica isla central del pescado. Mientras duren las obras, será necesario trasladar su actividad comercial a un espacio con suficiente superficie disponible, previsiblemente en la plaza de la Gardunya.
En esta actuación, se liberará el espacio en el que se lleva años trabajando con los y las comerciantes, para adecuar las dimensiones de esta área a la actividad. Se cerrará así el proceso iniciado con la Medida de Gobierno de 2017 del plan de futuro para el Mercado, que preveía la recuperación progresiva de algunas licencias de establecimientos para la reordenación de espacios, y que ahora culmina con la reforma que reubicará algunos comercios y permitirá crear un nuevo pasillo central.
Se prevé una configuración que gane más espacio libre, con establecimientos que presenten una mayor variedad de oferta, actualizando y manteniendo el núcleo central dedicado al pescado y con un nuevo pasillo central con el objetivo de oxigenar el edificio actual. Está previsto que se eliminen tres islas de puestos: dos islas (20 puestos) para esponjar el mercado, y una isla (10 puestos) para construir los nuevos baños.
Las obras de gran envergadura se iniciarán en 2027
La última fase, prevista entre 2027 y 2029, contempla llevar a cabo las mejoras constructivas de mayor envergadura, como la sustitución de la cubierta de fibrocemento, las actuaciones de consolidación y rehabilitación de la estructura, y la adecuación de las instalaciones. Está previsto que la licitación del concurso de proyectos se publique este otoño, requerirá un jurado especializado y permitirá definir el equipo de arquitectos que redactará los proyectos.
Entre las actuaciones previstas, se deberá sustituir la actual cubierta de fibrocemento, consolidar y rehabilitar la estructura del mercado, y mejorar las instalaciones, adaptándolas a la normativa y necesidades actuales y adecuándolas al funcionamiento del mercado. En la nueva cubierta, una vez retirado el fibrocemento, se estudiará instalar un sistema de generación de energía solar fotovoltaica, compatible con los diferentes condicionantes del equipamiento, en el marco del plan de transición energética del Instituto de Mercados Municipales de Barcelona (IMMB).
En esta fase también se buscará un proyecto para remodelar la fachada del mercado hacia la plaza de la Gardunya, que también se quiere erigir como un acceso coprincipal al mercado, junto con el acceso de la plaza de Sant Josep de la Boqueria y la Rambla. Se actuará para reformar el acceso y la fachada de la plaza de la Gardunya, entrada natural de los vecinos y vecinas del Raval, de manera que, una vez se retire también el mercado provisional, que está previsto instalar mientras duren las obras en el interior, esta parte deje de ser la zona trasera del mercado y pase a ser un segundo acceso principal.
En esta fase también se estudiará la mejora de los cerramientos perimetrales del mercado, de manera que se pueda mejorar la conservación y seguridad del espacio durante las horas de cierre comercial, facilitando su operativa, sin comprometer la imagen y singularidad del equipamiento.
Más de 12 millones de euros de inversión prevista
El principal objetivo de todo el proceso de reforma y revitalización es consolidar el Mercado de la Boqueria, el más antiguo de la ciudad, como centro de abastecimiento alimentario de proximidad de la red de mercados municipales y, al mismo tiempo, mantener su carácter singular dentro del entorno de la Rambla y el barrio del Raval.
Se prevé que las actuaciones contarán con un presupuesto de más de 12 millones de euros, repartidos principalmente en las fases 2 y 3, de obras, que concentran más del 90% de la inversión.
La singularidad de la Boqueria
El Mercado de la Boqueria es un referente internacional, uno de los mercados más emblemáticos de Barcelona y el más antiguo. La primera mención a su existencia data del siglo XIII. Actualmente, con 188 establecimientos, es el mercado con más establecimientos de toda la red de mercados de la ciudad, tiene tres veces más que los mercados de Sant Antoni (56) o Santa Caterina (55).
La Boqueria también es el mercado municipal que recibe más visitantes: 22.721.796 en 2025, un 132% más que el Mercado de Sant Antoni y un 665% más que el de Santa Caterina.
En los últimos años, ante la evolución natural de las iniciativas individuales en el mercado, el Ayuntamiento ha abierto un proceso de trabajo con la Asociación de Vendedores para abordar el futuro del Mercado: entre finales del año 2015 y principios de 2016, se realizó un análisis de la evolución de la oferta comercial. En este escenario es cuando se planteó la necesidad de una regulación específica para la Boqueria y un trabajo conjunto para plantear cómo abordar su futuro.
El Ayuntamiento ya ha ido dando pasos para mejorar la convivencia en este punto de la ciudad. Desde 2017, por ejemplo, la Boqueria restringe la entrada a los grupos organizados de visitantes de 15 personas o más los viernes y sábados entre los meses de abril y octubre, y cuenta con agentes cívicos en los alrededores de la plaza de la Gardunya.
En esta línea de acción, el Ayuntamiento ha definido el espacio que conforman el Mercado de la Boqueria y la adyacente plaza de la Gardunya como uno de los 16 Espacios de Gran Afluencia (EGA) identificados en la ciudad. La idea de esta inclusión es poner en práctica medidas concretas que ayuden a minimizar las externalidades negativas que la actividad turística puede generar en determinados momentos, como la incorporación de agentes cívicos y la promoción del comercio de proximidad para modificar los usos actuales de la plaza.
En el marco de este plan, ya están en marcha algunas de las actuaciones, como las obras de mejora de los Jardines del Doctor Fleming y actuaciones puntuales en la plaza de la Gardunya; la contratación de nuevos agentes cívicos en los alrededores del mercado; y están en marcha y previstas la reforma y consolidación del porche de los jardines de Rubió i Lluch y la fachada del recinto de la calle del Hospital, así como un plan específico para cambiar las dinámicas de convivencia y seguridad en la plaza de la Gardunya. En esta línea, la reforma del Mercado también buscará que haya nuevos usos en la plaza para contribuir al cambio de dinámica.

